A PESAR DEL OLVIDO

El arte es molesto, el arte es incómodo, el arte es violencia. La obra condensa el momento en el que fue creada y cómo la ha tratado el paso del tiempo. El desencuentro, en ocasiones, hace que sea agredida, maltratada, destruida, olvidada o exiliada. Todos los olvidos son políticos. Todos los exilios son políticos. Muchas se han perdido y de otras tantas, sólo nos han llegado fragmentos dinamitados, quemados, quebrados o fusilados. A veces sin contexto, ni la más remota opción de que vuelvan a ser lo que fueron. Pero, sin embargo, los restos permanecen, ya sean como trozos de mármol hecho añicos o como un recuerdo prohibido. Un recuerdo proscrito.

El único sentido del olvido es la negación: Nunca has existido, no eres importante, jamás permitiremos que tu recuerdo siga entre nosotros. Ni con nosotros, ni con nadie. Damnatio Memoriae: bustos de Calígula, esvásticas nazis, y esculturas de Stalin, o, como presenta Juanan Soria en su obra, retratos de Pol Pot arañados con la más orgullosa de las rabias y restos del San Juanito de Michelangelo, después de que se destrozara en la Guerra de España. La memoria condenada al olvido. Lo que no se recuerda, jamás ha existido. Del olvido se hace arte y el recuerdo sirve como excusa para entender el proceso.

La obra de arte y los distintos símbolos de toda clase establecen un diálogo constante con el espectador. «Destroy to Build», de Juanan Soria, reflexiona sobre los distintos momentos que vive una obra de arte, cómo le afecta el paso del tiempo y, sobre todo, cómo la ha tratado el hombre. De la destrucción, la barbarie y la negación de la memoria, el artista, ofrece una visión compleja, contemporánea y arriesgada en la que reconstruye la obra y la inserta en un contexto radicalmente nuevo, sin olvidar su sentido original. Haciendo un importante énfasis en mostrar, como un fotograma fijo, el proceso creativo. La memoria se reduce a su propia imposibilidad y, Soria, va un paso más allá, transgrediendo las propias fronteras físicas de la “obra objeto”. También nos habla en su trabajo sobre cómo la negación, la destrucción y la condena al olvido, no afecta únicamente a la obra de arte, sino a modelos de pensamiento, que radican en la esencia de esas obras, y que son las únicas armas con las que contamos para poder enfrentarnos a las nuevas formas de totalitarismo y de barbarie. Frente al peligro de que lo estrictamente pragmático haga que el pensamiento crítico se vea reducido a cenizas y polvo de mármol, Juanan Soria propone la resistencia, la lucha y el recuerdo, de lo que alguna vez importó y merece la pena reconstruir de sus escombros, para entender el pasado, para entender el viaje, para entendernos hoy. Con todo lo que ello supone.




Salvador J. Tamayo