Desencanto

Lo que se borró del ordenador
Servir mesas 12 horas al día por 500 euros.
Solamente de ida.
Nuevos ricos, nuevos sin techo.
Retratos de una huida.
Titulares de un periódico español a finales de un verano que ha sido realmente verano.

17:25h. No sé por dónde empezar. Página en blanco. Coser o remachar / simplemente contar. Cervantes con el Quijote cuenta una y otra vez el acto de contar. No paro de mirar. Lo que se elige mirar y lo que se elige contar resaltan por comparación la magnitud de lo que se oculta y lo que se calla. Ocultar y mentir. La función explícita de una cantidad inmensa de relatos y de imágenes, ahora igual que en los tiempos de Goya, Ocultar y mentir. Don Francisco rehusó de no mirar por compromiso con su conciencia.

17:41h. Notas turbias en día despejado. Sin nubarrones. El Rey prestó 1,2 millones a su hija para unas reformas del palacete de Pedralbes. Descaradamente se hace de noche y empiezo a escribir.

18:10h. Sólo han pasado 30 minutos desde que empecé a coser y el hilo es imperceptible. Sin esperarlo, regresó Fernando VII con aire renovado trayendo tras de sí todo el oscurantismo de antaño. Tinieblas que nos persiguen y vuelven sin ser llamadas. Sin embargo hay otros que se marchan y nadie los llama para que vuelvan. Anónimos, gente preparada y rebosante de futuro. Ilustrado = Indignado. Gabriel Araceli. Recuerdo a Goya y Galdós. Elegían a alguien que no era nadie para contar los heroísmos y los desastres de la historia.

Comienzan a dejarse ver los primeros bulanos, a través de la ventana semi-abierta de mi estudio, arrastrados por la ligera brisa. Igual que cada comienzo de septiembre anunciándonos la venida de un frio que no tardará en llegar. Ciclos que se repiten. Se hace cada vez más oscuro y no atisbo la siguiente luz. José Gutiérrez Solana. Entre máscara y rostro, entre sombra y penumbra, periodo de decepción y fealdad. Episodio 98. Son tiempos para cronistas ciegos que no ven aunque no paran de mirar. Artistas que inventan ojos, mientras que críticos fabrican gafas. Ojos irónicos, satíricos y burlescos. Se busca sardina para funeral durante el martes de carnaval. Esperpento. Creo que mañana ya habrá tiempo para que nos echen el cenizo.

Pienso que llevo bastante sin dejar de coser y escribir. Pienso que hay que estar desquiciado para vitorear a esclavos comprados por 91 millones. Pienso que el presente es nuestro. Pienso que debería de quedar con los que no se fueron, sino que los echaron. También pienso que son demasiados como para poder quedar con todos. Desencanto.

Juanan Soria